viernes, 22 de enero de 2010

Tema IV Modernizaciòn economica y cientifica y creaci0n de un nuevo Sistema Educativo. Japon en la epoca Meiji 1868-1912



Durante muchos años Japón sin duda ha sido un país muy subdesarrollado en todos los niveles tanto en comercio como en educación ya que tenía un feudalismo centralizado los cuales permitieron el renacimiento de instituciones millonarias las cuales abrieron las puertas para tener la modernización en sus manos.

Cabe mencionar que durante su sociedad de clases feudales existieron dos tipos de educación: los samuráis y los plebeyos. A si mismo surgieron 4 tipos de escuelas diferentes las cuales tenían un plan de estudios confuciano:


* Las escuelas de los clanes:



Para puestos de liderazgo, encabezadas por el Shoheiko, colegio confuciano establecido en 1639 en Edo (por entonces, la capital), por los parientes del Shogún y sus partidarios, que incluyan 277 escuelas para los clanes (hanko) en la mayoría de los dominios feudales. Las cuales tenían su curriculum en el cual incluya textos clásicos del confucianismo para la preaparición moral, ares marciales, historia japonesa y china, caligrafía, composición y etiqueta. Su propósito principal era desarrollar el carácter en los niños de la elite, destinados a ser los líderes del futuro Japón.


* Las escuelas locales:



Cerca de 400 “escuelas locales” (gogaku) dispersas en las ciudades grandes, que con frecuencia eran ramas de las escuelas de los clanes. Este tipo de escuelas dependían de las escuelas del clan ya que recibían una asignación de arroz como apoyo del daimyo y estaban sujetas a una minuciosa supervisión oficial: incluso las escuelas que eran financieramente independientes estaban bajo el control administrativo del clan y se les requería atenerse a la filosofía confuciana ortodoxa de la escuela central del clan. Sin embargo cabe mencionar que estas escuelas semioficiales, era para los plebeyos y para los samuráis pues sirvieron como instrumento selectivo basado en el merito y ofrecieron una oportunidad para la movilidad social.


* Las academias privadas:



(juku), que en la época de la revolución eran 1500, organizadas por un erudito distinguido para instruir a algunos discípulos muy capaces fueran samuráis o plebeyos. Estas academias iban desde escuelas elementales, que ofrecían una preparación para saber leer y escribir, hasta instituciones superiores que ofrecían estudios avanzados para los graduados de las escuelas de los clanes, así mismo aceptaban hijos talentosos de sacerdotes, granjeros y comerciantes. En esta academia el principio moderno de recompensa por los logros fue desarrollado y aplicado para compensar la influencia tradicional de la posición de clase en el sistema feudal del Japón. Algo que se destaca es que en competencia con los plebeyos los estudiantes samuráis con frecuencia quedaban en segundo lugar.


* Las escuelas de escritura:

Cerca de 11000 (terakoya) que eran pequeñas escuelas elementales para el entrenamiento practico de niños plebeyos en su mayoría hijos de granjeros y comerciantes ricos. Estas escuelas no solo ofrecían la lectura y la escritura de obras morales confucianas y de homilías budistas, sino también materias como aritmética con el ábaco y correspondencia de negocios. La cual estaba era una preparación escolar en la cual capacitaba a los ciudadanos ordinarios para sobrevivir en una sociedad feudal minuciosamente estructurada y para continuar en la ocupación de sus padres.


Uno de los hechos que asombró a los europeos que llegaron a Japón a finales del período Edo fue que los japoneses estaban muy bien educados y que existían culturas populares, las cuales en aquel entonces se creían reservadas para sociedades industrializadas. Se estima que el nivel de alfabetización se encontraba entonces alrededor del 80% para los hombres y entre el 60% y 70% para las mujeres, con cifras mucho mayores en ciudades como Osaka o Edo, algo que muchas naciones modernas aún luchan por alcanzar.
Los templo y altares ofrecían cursos gratuitos de lectura, escritura y aritmética para toda la población. Los samurái asistían a sus propias escuelas para aprender dichas disciplinas y clásicos chinos. Los maestros enseñaban generalmente sin una paga y eran fuertemente respetados. Con estas escuelas semi-públicas como base, fue creado un sistema de educación pública moderno, agregando ideas europeas sobre educación, el cual ha permanecido casi inalterado hasta la actualidad.



La educación para mujeres, la cual a menudo se ligaba con restricciones religiosas, se convirtió en un problema en tiempos tan remotos como el período Heian, más de mil años atrás. No fue hasta el período Sengoku que finalmente fue decidido que las mujeres debían ser educadas porque debían defender al país cuando sus maridos murieran. Eso también ayudó a que el budismo y el sintoísmo no miraran a las mujeres con desdén y comenzaran a tratarlas como iguales.

La educación ha sido siempre un asunto importante para la sociedad japonesa. Existen tres formas en las que un niño es educado en Japón: por asistencia a una escuela pública para la educación obligatoria, por asistencia a una escuela privada para la educación obligatoria o por asistencia a una escuela privada que no adhiere a los estándares establecidos por el Ministerio de Educación, Cultura, Deportes, Ciencia y Tecnología
Las escuelas feudales de Japón fueron notablemente productivas a pesar que en la mayoría parte de los países occidentales a mediados del siglo XIX, no se contaba con un sistema escolar nacional.



Por otra parte la inversión en la educación durante el periodo feudal produjo un interés mas intenso en las cuestiones educativas durante la ulterior época Meiji, pues se reconoció que era esencial un sistema de educación universal para establecer un estado moderno. Sin embargo según erudito se crearon tres estadios de difusión cultural los cuales fueron:
1.- Adopción en masa de las ideas e instituciones extranjeras en ciertos casos hasta la exageración.

2.- Adaptación de esas ideas e instituciones a la cultura japonesa, a la cultura japonesa, algunas veces al punto de una completa distorsión o improcedencia.

3.- Sustitución de las ideas e instituciones extranjeras por una versión totalmente “japonizada”.


Por otra parte a pesar de la escasez de recursos la oligarquía Meiji se lanzo a la ambiciosa tarea de intentar alcanzar ambas metas simultáneamente.

Posteriormente en el código educativo de 1872 se decreto un plan para crear un sistema educativo moderno a escala nacional, copiando el sistema uniforme y centralizado de Francia, iniciando por Napoleón en 1854. Conforme al código, la educación obligatoria de 8 años fue concebida por todos los niños y las niñas entre 6 y 14 años de edad y fue asi como se logro promover el principio de igualdad de oportunidades educativas.

En
1871, durante la era Meiji, se estableció el Ministerio de Educación basado en los sistemas de educación occidentales. La educación fue un asunto de alta prioridad para el gobierno, cuando el liderazgo del joven gobierno Meiji se percató de la necesidad de una educación pública universal en pos de un Japón moderno y occidentalizado. Misiones extranjeras como la Misión Iwakura, fueron una medida para estudiar los sistemas educacionales de los países líderes de occidente.

A pesar de la occidentalización del sistema educacional, el gobierno mantenía un firme control para que se ensalzaran los valores tradicionales de búsqueda del aprendizaje y moral en los estudiantes. Asimismo, y siguiendo una política militarizada y patriota, se pretendía inculcar una lealtad absoluta hacia el Emperador.
Los japoneses estaban interesados por tener escuelas que ayudaran a la sociedad. Pero para esto los de Japón tuvieron que basarse en ciertas técnicas pedagógicas, en los cuales mencionamos los principios de Johann Pestalozzi el cual sostenía que la educación debería de seguir el desarrollo del niño, en lugar de imponérsela, como lo hacían los confucianos. Éste educador criticó la insistencia en la memorización mecánica y enseñó, en cambio, mediante la experiencia directa con objetos y modelos. Podemos ver que le interesaba darle al niño conocimientos pero de manera que él pudiera interactuar con la información, no solo permitir la memorización sino llevarlo a la práctica, llevando a cabo distintas habilidades como observar, manipular, interpretar.
Su objetivo principal era el de colocar al niño en posesión de sus facultades mentales, no solo meter las cosas por la fuerza en la mente humana, sin mostrar cómo o por qué eran adecuadas o juiciosas. Así mismo se mostraba la importancia del maestro, ya que éste ayudará a que se logré lo antes mencionado, el maestro debe ser una persona de rápida percepción respecto al carácter del niño y que simpatice con la naturaleza del mismo. De esta forma, en 872 el profesor de California M. Scott introdujo los principios de Pestalozzi en Japón.
El decreto imperial sobre educación: 1890
Ese documento alega la mejora del prestigio imperial, y por medio del emperador, del poder de la oligarquía. El decreto concluye que la base de toda educación era la doctrina de veneración al emperador, combinada con la ideología confuciana de lealtad, piedad, filial y obediencia a los superiores. Todo se destinó a servir los nuevos valores nacionales. El decreto de 1890 se convirtió en la filosofía japonesa de la educación y hasta en la filosofía de la vida nacional durante los 55 años siguientes.
La organización de un nuevo sistema educativo fue una pieza clave en ese proyecto de cambio. Las escuelas que existían hasta entonces eran en su gran mayoría anexos de los templos y su función instructiva era muy elemental. Para establecer una escuela capaz de impulsar la modernización, los educadores japoneses probaron varias alternativas, las primeras muy liberales, y ya en 1890 dieron forma a un sistema que perduraría hasta la Segunda Guerra Mundial.

Un rasgo característico de ese sistema fue la diferenciación de sus funciones sociales. Por un lado, se creó un modelo de educación primaria muy eficaz, para niños y niñas, que rápidamente alcanzó una cobertura casi universal. Por el otro, las instituciones de nivel medio superior y superior, especialmente las universidades imperiales, fueron altamente selectivas y su población escolar fue reclutada, casi sin excepción, de familias de la antigua aristocracia y de los dirigentes empresariales. De esa manera, se buscaba elevar el nivel básico de capacitación de todos los habitantes, mientras se mantenían bajo control los mecanismos escolares para la formación de las clases dirigentes.
En ese sistema, al mismo tiempo que se buscaba alcanzar un nivel sólido de formación científica y técnica, se promovían con gran fuerza los valores morales tradicionales y códigos de conducta que destacaban la lealtad al emperador y al Estado, la disciplina laboral y el respeto al orden y a las jerarquías familiares y sociales.
 Esta tendencia de nacionalismo en la educación continuó hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial en 1945, cuando Japón se rindió incondicionalmente a las fuerzas aliadas. Fue entonces que las autoridades de ocupación de los Estados Unidos de América abolieron el viejo sistema educacional, para sentar las bases del actual sistema educativo japonés.






miércoles, 20 de enero de 2010

Tema III "La educaci0n primaria en Francia en la dècada de 1880"



La organizaciòn de un sistema nacional como servicio pùblico, laico, obligatorio y gratuito.



Este texto es muy interesante ya que plantea datos que son de mucha relevancia una de ellas las acciones adoptadas por los gobiernos de la Tercera República Francesa, la cual se desarrolla en la década de 1880, a raíz del rápido derrumbe del imperio encabezado por Napoleón III, como resultado de la fulminante derrota militar que sufrió ante el reino de Prusia.

Así mismo porque explica una de las formas típicas de organización estable del servicio educativo como responsabilidad del Estado la cual estará bajo normas y programas de carácter centralizado y nacional, aunque en la prestación directa del servicio tengan una intervención directa las autoridades regionales y sobre todo las locales o cantonales.

Fue por ello que en la década de 1880, el ministerio de Jules Ferry se comprometió a acabar con la influencia de la Iglesia católica sobre la educación. Las leyes de Ferry establecieron que la educación primaria fuera gratuita y obligatoria y prohibió la educación religiosa en las escuelas estatales, con todos los argumentos que se plantearon y algunos inconvenientes que se dieron, al final de todo, se lograron establecer las siguientes leyes:


· Ley de 8 de marzo de 1880 en la enseñanza superior que suprime los jurados mixtos y prohíbe a los establecimientos libres tomar el título de universidad.


Ley del 21 de diciembre de 1880; enseñanza secundaria: reforma de los programas de 1880 y la fundación de escuelas abiertas para muchachas.


Ley de 9 de agosto de 1979 (escuelas primarias)se fundan las escuelas normales de Fontenay y Saint Clod y se instituye en cada provincia una escuela normal ´para mujeres.


Leyes del 1° de junio de 1878 y del 20 de marzo de 1883 que facilitan la construcción de las casas escuela.

Ley del 16 de enero Gratuitidad junio de 1881: Gratuidad total en la enseñanza primaria·


Ley del 28 de marzo de 1882: Obligatoriedad en la enseñanza primaria.· Laicidad de locales escolares (ley de 1882), laicidad de personal (30 de octubre de 1886).


En esos años se establece la gratuidad de la enseñanza primaria pública (1881), se regula la formación de maestros y se extienden las escuelas normales (1879 y 1881), se hace obligatoria para el Estado y para los padres la educación de los niños y las niñas de entre seis y 13 años de edad (1882), se suprime la enseñanza de la religión católica en las escuelas públicas, sustituyéndola por la instrucción moral y cívica (1882) y se dispone el relevo progresivo de los maestros que pertenecen a congregaciones religiosas por maestros laicos.
Estas medidas dieron lugar a polémicas y conflictos intensos y duraderos entre los grupos y partidos políticos (republicanos liberales o conservadores, monarquistas moderados y de extrema derecha), así como entre los partidarios de la política gubernamental y distintas corrientes de la Iglesia y de la opinión pública católica. Cuestiones como si el laicismo es antirreligioso y ateo, si es posible una moral sin fundamento religioso, si la escuela está obligada a obedecer las preferencias de las familias en materia de creencias y si la educación debe ser pagada con recursos públicos, fueron algunos de los temas de ese prolongado debate.
Un asunto especialmente debatido fue el de la educación de las niñas. En la década analizada, las mujeres tienen, en primer lugar, oportunidades educativas mucho menores que las de los hombres, pero además ellas representan una proporción muy alta de los alumnos atendidos por las escuelas religiosas. De ahí que la intención del gobierno de avanzar en la equidad educativa entre los sexos y dentro de la escuela pública, motivase una discusión particularmente intensa.

Los republicanos no fundaron la escuela la institución escolar se construyo a lo largo de todo el siglo por el impulso de una evolución social profunda; ellos no provocaron un cambio en las costumbres, lo reconocieron, se hicieron cargo y lo condujeron a su término. En esa época la instrucción era un ideal colectivo. La sociedad sumamente rural aún no había sido introducida por el ideal del progreso técnico y de la producción; el progreso capital que el gobierna a todos los demás es el de la instrucción y las familias en busca del bienestar se vuelcan hacia la escuela.
Las escuelas eran un remedio para la injusticia social como para la inmoral o la delincuencia, dentro del pueblo esa confianza era algo confusa, mezcla de voluntad de promoción social y de independencia intelectual. No se dudaba de que lo escrito en los libros fuera verdadero y útil; el acceso a la instrucción era la promesa de una vida mejor.
Esta convicción es la que suscita los progresos de la escolarización; ella es la que anima el movimiento de opinión que encarna la liga de la enseñanza y en la cual se apoyaran los republicanos.
Los republicanos en el poder no son unánimes ni en cuanto a los objetivos ni en cuanto a los métodos. Jules Ferry logra que triunfe un método más empírico y ataca sucesivamente cada punto del programa.
En la enseñanza superior, tenemos la ley del 8 de Marzo de 1880 que suprime los jurados mixtos y prohíbe a los establecimientos libres tomar el titulo de universidad. En la enseñanza secundaria encontramos la reforma de los programas de 1880 y la fundación de escuelas abiertas para muchachas. En la enseñanza primaria se fundan las escuelas normales y se promulga la ley que instituye en cada provincia una escuela normal para mujeres.
Pero lo esencial de la obra republicana es constituir la enseñanza primaria en servicio público. En ello está el sentido de la gratuidad total, de la obligatoriedad impuesta al padre de familia por la ley de enviar a sus hijos a la escuela de los 7 a los 13 y de la laicidad de los programas es la práctica de la supresión de la enseñanza del catecismo.
Todas esas medidas fueron objeto de largos y apasionados debates.
La política anticlerical hace una pausa después del voto de las leyes fundamentales. Los católicos temen sobre todo a la separación del estado, que haría perder al clero los recursos que obtienen del concordato. La laicidad entra en las costumbres, en Las escuela satisface a la población y a los maestros, y se completa rápidamente sin que los incidentes sean numerosos; la laicización no siempre progresa muy rápido, los maestros públicos a veces aún hacen recitar el catecismo y no todos los crucifijos desaparecen. Reclamar al igualdad de educación para todas las clases, solo es cumplir con la mitad de la obra; esta igualdad la reivindico para ambos sexos.




“… que la mujer pertenezca a la ciencia o que pertenezca a la iglesia”

Jules Ferry



Hombres y mujeres somos iguales y diferentes al mismo tiempo. Las igualdades en lo atinente a dignidad, derechos, obligaciones; y respecto de las diferencias, éstas van más allá de la pura biología, implican diferencias en el terreno psíquico y en los intereses.
Sin embargo cabe mencionar que durante décadas la mujer aun no ha tenido la gran fortuna de tener el acceso a la educación, ya que siempre la mujer ha tomado un papel diferente pues se ha visto que son contadas las veces en la que se le ha dado realmente la importancia requerida quizás por ideologías distintas en las que piensan que las mujeres no pueden hacer cosas interesantes como el estudiar o trabajar, incapaz de realizar las mismas actividades que puede realizar un hombre y de obtener los mismos logros que ellos .
Algo relevante que el texto menciona es sobre las clases de orgullo que existe las cuales son: de la clase y de sexo, pues como bien sabemos el hombre no puede elevar las cosas que realizan las mujeres pues ellos lo tomarían como algo irrelevante lo que conllevaría a ciertos comentarios que perjudicarían su imagen lo cual seria muy indignante para ellos, sin embargo nosotros sabemos que actualmente una mujer puede tener las mismas capacidad intelectuales que un hombre puede poseer incluso se ha visto que ha rebasado en ciertos aspectos la capacidad que un hombre pueda poseer, por ello es importante no discriminar la capacidad de una mujer pues todos podemos lograr desarrollar capacidades intelectuales.
Por otra parte una de las problemáticas que ha existido es la ideología de la iglesia pues es la que se encarga de retener a la mujer, al decir “Mujeres estad sujetas a sus maridos”, está diciéndoles que sea sometida al hombre y que no pueda ejercer sus propias oportunidades incluso sus propios derechos como todo ciudadano, sin embargo aun siendo esto de la década de 1880 aun podemos lograr notar que sigue teniendo relevancia en pleno siglo XXI.
Por ultimo queda mencionar que son precisamente esas diferencias las que nos hacen complementarios y contribuyen al desarrollo de la sociedad. Esto no se debe a conductas aprendidas, ni a influencias culturales sino a que nuestra mente y nuestro cerebro tienen una estructura diferente.

Las concepciones y las prácticas pedagógicas

La doctrina de la enseñanza primaria es, en efecto una perfecta calidad la cual se basa en dos objetivos principales: “utilitaria y educativa”.
En un principio se trata de un proceder intuitivo que debe partir de ciertos objetos sensibles, hacer que los niños los vean y los toquen, desprendan evidencias y se remonten poco a poco a los principios, comparando y generalizando.
En un segundo lugar se trata se un método activo, el cual hace un llamado constante al esfuerzo y dedicación del alumno que lo liga al maestro en las búsqueda de la verdad.
Si bien la doctrina es clara, en efecto la practica lo es menos, demasiado multiforme como para dejarse reducir a esquemas absolutos. Pues claro esta que hay maestro fieles a la pedagógica de las instrucciones, sin embargo, parece que la gran mayoría de los maestros practica bastante poco ese método intuitivo y activo.
Por lo demás, la propia doctrina no deja de tener contradicciones, ya que por un lado presenta al niño como un espíritu naturalmente dotado de buen sentido y de inteligencia, al cual basta despertar.